EL Camino de Santiago

La historia de la ciudad de Oviedo es la de un cruce de caminos, la de un punto clave en la historia del norte de la Península y de la Europa medieval. El Camino de Santiago y la Ruta de la Plata tienen en Oviedo un jalón capital de ambas rutas que contemplan ya una historia milenaria.

El Camino de Santiago tiene en Oviedo punto de tránsito o estadio final, con la Catedral, sus reliquias y la veneración a El Salvador como visita imprescindible en la senda jacobea.

Concha típica del Camino de Santiago

La fundación por Alfonso II de la Catedral, en el siglo IX, representó la voluntad política del rey de convertir la ciudad no sólo en capital del reino de Asturias, sino en un gran santuario de la cristiandad. El templo, dedicado a El Salvador.

El descubrimiento durante el reinado de Alfonso II del sepulcro del apóstol Santiago, «en un lugar llamado Compostela», coloca a Oviedo en el camino de la veneración jacobea, otorgando las reliquias renombre en todo el mundo cristiano. Una antigua copla medieval conservada viva en el acervo popular hasta hoy recuerda: «Quien va a Santiago y no va a El Salvador, visita al vasallo y no al Señor».

Alrededor de las reliquias conservadas en el Arca Santa, está la Cruz de la Victoria, cuya base de madera usó Pelayo en Covadonga y es símbolo de Asturias, y la Cruz de Los Ángeles donde se tejen innumerables hechos prodigiosos que extienden su fama por todo occidente.

Los peregrinos de viaje a Santiago, o con final en Oviedo, contribuyeron durante siglos a enriquecer demográfica y culturalmente la ciudad, así como a crear los servicios que demandaban los caminantes, transformando una ciudad hasta entonces marcada exclusivamente por su carácter regio y eclesial.

Ruta Camino de Santiago

Esta ruta del Camino de Santiago, atravesando tierras del interior de los concejos astures de Oviedo, Las Regueras, Grado, Salas, Tineo, Allande y Grandas de Salime, es la más antigua y, se inició, con Alfonso II el Casto (791-842) cuando a principios del siglo IX peregrinó a Iria Flavia (Padrón) donde supuestamente se habían descubierto, encontrado o localizado los restos o el Sepulcro del Apóstol Santiago. 

Para hacer esta ruta se propone dividirla en 18 etapas, con unos recorridos que oscilan entre 10 y 20 km.